Rotación en Wall Street, volatilidad en commodities y caída del Merval
La semana estuvo marcada por una rotación de carteras en Estados Unidos desde el sector tecnológico hacia activos defensivos ante dudas sobre las inversiones en IA por parte de las siete magníficas. En el ámbito local, el índice Merval retrocedió un 6,5% en dólares, condicionado por la volatilidad internacional y a la espera de definiciones legislativas.
Durante la semana se produjo una marcada rotación de carteras en Estados Unidos. Mientras los sectores de consumo básico y salud mostraron rendimientos positivos, el tecnológico y el de servicios de comunicación retrocedieron. En este escenario, el Dow Jones alcanzó niveles máximos por encima de los 50.000 puntos, mientras que el Nasdaq cayó más de 2% debido al escepticismo sobre la industria del software tradicional frente al avance de la inteligencia artificial.
Pese a la solidez de los resultados, las acciones de Google y Amazon fueron castigadas por el mercado tras el anuncio de inversiones masivas en infraestructura de IA. Además, las estimaciones privadas de empleo sugieren una debilidad en el mercado laboral estadounidense, con las cifras de despidos más altas para un mes de enero desde 2009.
Persiste un alto nivel de volatilidad en el mercado de commodities. El precio del petróleo fluctuó ante las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos e Irán. Por su parte, los metales preciosos como la plata anotaron movimientos bruscos vinculadas a cambios en los requisitos de márgenes en el mercado de derivados. Estos activos perdieron (al menos temporalmente) su condición de refugio para transformarse en instrumentos de alta variabilidad.
El mercado local no logró desacoplarse del bajo apetito por los activos de riesgo. El índice Merval retrocedió un 6,5% en dólares y se ubicó en la zona de los 2.000 puntos, con el sector financiero como uno de los más afectados. En materia de anuncios, el equipo económico proyectó una inflación cercana al 2,5% para enero y descartó el regreso inmediato a los mercados voluntarios de deuda.
Pese a la solidez de los resultados, las acciones de Google y Amazon fueron castigadas por el mercado tras el anuncio de inversiones masivas en infraestructura de IA. Además, las estimaciones privadas de empleo sugieren una debilidad en el mercado laboral estadounidense, con las cifras de despidos más altas para un mes de enero desde 2009.
Persiste un alto nivel de volatilidad en el mercado de commodities. El precio del petróleo fluctuó ante las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos e Irán. Por su parte, los metales preciosos como la plata anotaron movimientos bruscos vinculadas a cambios en los requisitos de márgenes en el mercado de derivados. Estos activos perdieron (al menos temporalmente) su condición de refugio para transformarse en instrumentos de alta variabilidad.
El mercado local no logró desacoplarse del bajo apetito por los activos de riesgo. El índice Merval retrocedió un 6,5% en dólares y se ubicó en la zona de los 2.000 puntos, con el sector financiero como uno de los más afectados. En materia de anuncios, el equipo económico proyectó una inflación cercana al 2,5% para enero y descartó el regreso inmediato a los mercados voluntarios de deuda.