Bajas en las acciones argentinas
En el mercado local, las acciones argentinas sufrieron caídas superiores a 5%, afectadas por el contexto internacional, el BCRA sigue acumulando reservas, los bonos soberanos y dólares financieros operaron con estabilidad. En el mercado global, Wall Street retrocedió a la espera de datos clave sobre la inflación en Estados Unidos.
En el plano local, la media sanción de la reforma laboral en el Senado marca la agenda legislativa próxima. Las acciones locales atravesaron una jornada de retracción marcada por el retroceso del Merval. Este índice perforó el nivel de los 2000 puntos y finalizó en 1.961 puntos, lo que representa una caída superior a 4% en dólares. En paralelo, el Merval medido en pesos tuvo una caída mayor a 5% y arrastró a la baja a las acciones locales.
El Banco Central mantuvo su tendencia de acumulación de reservas mediante la compra de USD 141 millones, y acumula, en lo que va del año, USD 2.047 millones (20% de la meta anual). Por otro lado, los bonos soberanos exhibieron una dinámica estable con variaciones menores a 1% en ambas direcciones. En el mercado de pesos, la licitación reciente dejó tasas reales negativas frente a la inflación de enero y la caución a 1 día descendió desde 24% hasta un cierre de 16,5%.
El escenario internacional también influyó de manera negativa en los activos argentinos. Los principales índices de Wall Street, como el tecnológico QQQ y el S&P 500, registraron bajas de más de 1%. Además, los metales sufrieron un impacto considerable, especialmente la plata, que tuvo un descenso superior a 10%.
El Banco Central mantuvo su tendencia de acumulación de reservas mediante la compra de USD 141 millones, y acumula, en lo que va del año, USD 2.047 millones (20% de la meta anual). Por otro lado, los bonos soberanos exhibieron una dinámica estable con variaciones menores a 1% en ambas direcciones. En el mercado de pesos, la licitación reciente dejó tasas reales negativas frente a la inflación de enero y la caución a 1 día descendió desde 24% hasta un cierre de 16,5%.
El escenario internacional también influyó de manera negativa en los activos argentinos. Los principales índices de Wall Street, como el tecnológico QQQ y el S&P 500, registraron bajas de más de 1%. Además, los metales sufrieron un impacto considerable, especialmente la plata, que tuvo un descenso superior a 10%.